Hace unos días se estreno en Santa Cruz y La Paz el documental Tigre Gente, realizado en el parque Noel Kempff Mercado, que además de mostrarnos la maravilla de naturaleza que tenemos en Bolivia, también nos deja ver la mediocridad de la justicia y de algunos valores que tenemos. Sin ánimo de spoilers, dentro del documental se toca el tema de la medicina tradicional, específicamente la china. Pero siendo científica y estando, incursionando en lo que conocemos como etnofarmacognosia quisiera que prestemos atención a los pro y contra de la medicina tradicional, ya que en Bolivia es muy cultural todavía.

Primero, hablemos de la medicina tradicional que se practica en diversas partes del mundo y cada cultura tiene sus propios enfoques y prácticas. Los ejemplos más notorios son:

Ayurveda (India): El Ayurveda es un sistema de medicina tradicional originario de la India. Se basa en la creencia de que el cuerpo, la mente y el espíritu están interconectados, y busca equilibrar los doshas, que son las energías vitales individuales. El Ayurveda utiliza hierbas, cambios en la dieta, técnicas de respiración, masajes y prácticas de meditación para promover la salud y el bienestar.

Medicina Tradicional Africana: África tiene una variedad de sistemas de medicina tradicional, que varían según las regiones y las culturas. Estos sistemas a menudo involucran el uso de hierbas medicinales, rituales, prácticas chamánicas y consejos sobre la alimentación y el estilo de vida. Algunas prácticas notables incluyen la medicina yoruba en Nigeria y la medicina tradicional zulú en Sudáfrica.

Medicina Tradicional Japonesa: En Japón, existen varias formas de medicina tradicional. Uno de los enfoques más conocidos es la Medicina Kampo, que se basa en la medicina tradicional china pero adaptada a la cultura y las necesidades japonesas. También se practica el Shiatsu, que es una forma de masaje terapéutico, y el Reiki, una técnica de curación energética.

Medicina Tradicional Tibetana: La medicina tradicional tibetana se basa en el budismo y en el equilibrio de los tres principios del cuerpo, mente y energía. Los médicos tibetanos utilizan hierbas, técnicas de diagnóstico como la observación de la orina y la lengua, acupuntura, moxibustión y cambios en el estilo de vida para tratar las enfermedades y promover la salud.

Medicina Tradicional Indígena (América): Las diversas culturas indígenas de América tienen sus propios sistemas de medicina tradicional. Por ejemplo, la medicina tradicional de los nativos americanos se basa en la conexión con la naturaleza y el equilibrio entre el cuerpo y el espíritu. El uso de hierbas medicinales, ceremonias sagradas, danzas y rituales de curación son comunes en estas prácticas.

¿Cómo me involucre con etnofarmacognosia? Mi madre siendo campesina boliviana toda su vida ha aplicado los conocimientos adquiridos por experiencias y creencias en mi salud. Cuando estudié biotecnología entendí que todo tiene una explicación química, física y biológica, por lo que al volver a Bolivia mi primer proyecto fue estudiar bioactivos de frutas tropicales.

La etnofarmacognosia es una disciplina que combina la etnobotánica, la farmacología y la química para estudiar las plantas medicinales utilizadas por diferentes culturas y sociedades tradicionales. Se centra en el conocimiento tradicional sobre el uso de plantas medicinales por parte de comunidades indígenas y locales, y busca comprender su eficacia y mecanismos de acción a nivel químico y farmacológico.

La etnofarmacognosia involucra la recopilación de información sobre las plantas medicinales, cómo se usan en diferentes culturas, las creencias y prácticas asociadas a su uso, y los conocimientos transmitidos de generación en generación. Luego, se investiga la composición química de estas plantas y se realizan estudios científicos para determinar sus propiedades farmacológicas, mecanismos de acción y posibles aplicaciones terapéuticas.

El objetivo principal de la etnofarmacognosia es valorar y aprovechar el conocimiento tradicional sobre plantas medicinales, y encontrar posibles compuestos bioactivos que puedan usarse para desarrollar nuevos medicamentos o terapias. Este enfoque combina el respeto por la sabiduría ancestral con la rigurosidad científica para explorar y aprovechar el potencial terapéutico de las plantas utilizadas en la medicina tradicional.

Es importante destacar que la etnofarmacognosia busca promover la conservación de la diversidad biológica y cultural, y respetar los derechos y conocimientos de las comunidades indígenas y locales que poseen este conocimiento tradicional.

Entonces, ¿cuáles son las contras de la medicina natural y tradicional? Si bien, muchos científicos nos dedicamos a buscar estas moléculas capaces de “curar” siendo naturales, hay varios problemas al no tener un control científico y riguroso en esos tratamientos. Primero, el problema más grave es que hay varias “curas” sin respaldo científico, e inclusive se ha demostrado que es el famoso efecto “placebo” el responsable de esas curaciones, como el ejemplo del documental Tigre Gente. Segundo, las dosis que farmacológicamente son efectivas no son precisamente las que podemos “calcular” en una infusión o en un preparado casero, incluso hay concentraciones de ciertas “curas” que podrían ser perjudiciales para nuestra salud. Tercero, cuando compramos alguna “yerba” en el mercado podemos ser engañados por las caseras que, en el apuro de vender, venden otras yerbas que pueden llegar a tener efectos biológicos contraproducentes para nuestra salud. Este último consejo, se lo dedico a mis amigas biólogas que inclusive siendo botánicas y expertas en “yerbas” han caído en el engaño de las caseras del mercado.

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