Mundo

Irán bloquea acceso a redes sociales por protestas que ya se cobraron 17 vidas

El número de víctimas mortales podría ser más elevado pues la ONG de oposición Iran Human Rights (IHR), basada en Oslo, habla de al menos 31 civiles muertos por las fuerzas de seguridad.

22 de septiembre de 2022

Las autoridades iraníes bloquearon el jueves el acceso a Instagram y WhatsApp, tras seis días de protestas por la muerte de una joven detenida por la policía de la moral en las que han fallecido 17 personas, según el balance de un medio estatal.

El número de víctimas mortales podría ser más elevado pues la ONG de oposición Iran Human Rights (IHR), basada en Oslo, habla de al menos 31 civiles muertos por las fuerzas de seguridad.

La muerte de Mahsa Amini, de 22 años, suscitó duras condenas en el mundo y oenegés internacionales han denunciado una represión “brutal” contra los manifestantes.

El miércoles en Asamblea General de la ONU en Nueva York, el presidente estadounidense Joe Biden expresó su solidaridad con las “mujeres valientes” de Irán, tras una desafiante intervención de su homólogo iraní Ebrahim Raisi.

La joven originaria de Kurdistán (noroeste) fue detenida el 13 de septiembre en Teherán acusada de “llevar ropa inapropiada” por la policía de la moral, una unidad encargada de hacer respetar el estricto código de vestimenta. Murió el 16 de septiembre en un hospital.

Las mujeres en Irán deben cubrirse los cabellos y no tienen derecho de usar abrigos cortos arriba de las rodillas, pantalones ajustados o vaqueros con agujeros.

Según militantes, Mahsa Amini recibió un golpe mortal en la cabeza, pero las autoridades iraníes lo desmintieron y anunciaron la apertura de una investigación.

Las manifestaciones comenzaron inmediatamente después del anuncio de su muerte y se extendieron a 15 ciudades en todo Irán.

Diecisiete personas, entre ellas manifestantes y policías, han perdido la vida en los acontecimientos de los últimos días” según un nuevo balance de la televisión de Estado, que no precisó el número exacto de manifestantes y policías muertos.

Las autoridades iraníes negaron su implicación en la muerte de los manifestantes.

Amnistía Internacional denunció una “represión brutal” y el “uso ilegal de perdigones, balines de acero, gas lacrimógeno, cañones de agua y porras para dispersar a los manifestantes”.